Reconocimiento al papa "tortosino" Adriano VI
El obispo de Tortosa, Sergi Gordo, el decano del Capítulo de la catedral de Tortosa, Víctor Cardona, y el rector del AUSP, Joan Torra, participan en la 4a hora del miércoles 18 de marzo de 2026 «Adrià VI: Papa y obispo de Tortosa», junto a Josep Alanyà, autor de la reciente biografia documentada Adrià VI Papa. Obispo de Tortosa.
AUSP, marzo de 2026. El miércoles 18 de marzo se celebró en el Aula Magna del Ateneu Universitari Sant Pacià la actividad de 4a hora del miércoles «Adrià VI: Papa y obispo de Tortosa», junto al Dr. Josep Alanyà, autor del libro Adriano VI Papa. Obispo de Tortosa (Sant Pacià Books. Studia Historica Tarraconensia 19), la biografía documentada del holandés Adriano de Utrecht, obispo de Tortosa hasta sus últimos días (1516-1523) y papa (1522-1523), elaborada por el archivero de la catedral de Tortosa.
En el acto, presidido por el obispo de Tortosa, Sergi Gordo, también participaron el rector del AUSP, Joan Torra; el decano del Capítulo de la catedral de Tortosa, Víctor Cardona; y el autor de la obra, Josep Alanyà.
El Dr. Sergi Gordo explicó que era importante poner de relieve la figura de Adriano VI, "una persona clave en la historia de la Iglesia". “En un momento sobre todo de ruptura por la reforma luterana, Adriano VI, aceptando que la Iglesia había contribuido con su escándalo, con el no ejemplo de una vida evangélica lo suficientemente lúcida, fue un papa que quiso especialmente imponer una austeridad y una reforma viviéndolo él”, dijo. El obispo Sergi recordó que Adriano VI tuvo un pontificado de sólo dos años, "con la particularidad de que hasta cerca de un mes antes de morir mantuvo el título de obispo de Tortosa". "No nombró sucesor, que fue de su máxima confianza, hasta un mes antes de morir", relató.
"La relación de Adriano VI con la diócesis fue económica, porque gracias a las donaciones de Tortosa podía contribuir a las arcas de un Vaticano que estaba en crisis económica, estaba en bancarrota. Adriano VI pudo contribuir a intentar reformar lo que se encontró en aquella época de los papas -los Medici o antes los Borgia-". Quería vivir la reforma de una concluyó.
Por su parte, el autor de la obra, el Dr. Josep Alanyà, destacó dos hechos en el pontificado de Adriano VI: el de la reforma de la Iglesia y el del privilegio del solideo concedido al obispo de Tortosa. "Adriano VI tuvo la voluntad firme de reformar la Iglesia de cabo a rabo; y tomó el compromiso de unificar los poderes políticos, los reyes de Europa, para hacer una comunidad, una cristiandad fuerte frente a una amenaza islámica. Esto era lo que le hacía sufrir más, le preocupaba", dijo. Y en referencia al solideo, el Dr. Alanyà explicó que Adriano VI concedió al obispo de Tortosa que pudiera llevar un solideo cardenalicio en todo el mundo, fuera de la ciudad de Roma. "Esta concesión fue una especie de reconocimiento a la diócesis de la que él fue obispo hasta el último momento, poco antes de morir", añadió.
El Dr. Alanyà incidió en que Adriano VI hizo una defensa de la Iglesia "desnudándose también de poder", y "cogiendo un camino de humildad y de "reconocimiento de la culpabilidad que podía tener en su corrupción el nacimiento del protestantismo". El papa Adriano VI, a pesar de los esfuerzos, "no pudo por los esfuerzos, "no pudo razones políticas, sobre todo”, concluyó.
Documentadas las últimas novedades de la arquitectura pública de época visigoda en Hispania, con la colaboración del AUSP